Cae parte de la banda que robó en Aduana

Se recuperó casi la mitad de lo sustraído. Se trata de lo secuestrado a la firma Julia Saúl en una causa por presunto contrabando.

 

 Cuatro personas, entre ellas un policía retirado, fueron detenidas en una serie de allanamientos para dar con los ladrones que el jueves 2 de junio asaltaron un depósito de la Aduana, en barrio Independencia, de la ciudad de Córdoba.

Los operativos fueron coordinados por el fiscal federal Gustavo Vidal Lascano y ejecutados por personal de Robos y Hurtos, de la Policía.

Según confirmaron el fiscal y el comisario general Sergio Comugnaro, jefe de la Dirección General de Investigaciones Criminales, los detenidos son Mario David Quiñónez (un policía que hace un año pidió el pase a retiro), su hijo Mario Martín Quiñónez, Ernesto González y su hijo Guillermo.

Mientras que a Quiñónez padre y a los González se los imputó por el supuesto delito de “encubrimiento”, el hijo del policía retirado fue imputado como sospechoso de “robo calificado”.

El ex uniformado fue detenido en un domicilio de calle Pasteur, de barrio Ameghino Norte, de la Capital, mientras que los restantes fueron capturados en una casa de Warnes al 1300, en Los Plátanos. Allí se halló casi la mitad de los sustraído en el golpe tipo comando contra el depósito de la Aduana.

Se recuperaron 40 bultos en los que había cañones proyectores, pantallas DVD portátiles, parlantes, MP4, MP5, memorias expansibles, grabadoras, cámaras, GPS, electrodomésticos e insumos de informática, entre otros elementos electrónicos.

A los detenidos se les puede endilgar el supuesto delito de “contrabando”. Según el Código Aduanero, quien roba mercadería contrabandeada secuestrada también es pasible de ser sancionado por similar delito.

Grupo comando. El robo se consumó durante la mañana de aquel jueves, en el depósito de Del Campillo 164. Un hombre que iba vestido de traje, que llegó acompañado por otro ladrón disfrazado como policía (con uniforme de la Policía provincial), presentó un formulario judicial, que era una copia exacta de un oficio para retirar juguetes importados que le habían sido retenidos a un empresario.

Cuando les abrieron la puerta, los asaltantes exhibieron armas y encañonaron a todos los empleados y al policía que estaba de custodia, de civil. A todos les pusieron capuchas en las cabezas y los arrojaron de cara al suelo.

Acto seguido, ingresaron un camión y se llevaron casi todos los artículos electrónicos secuestrados, eligiendo sólo aquellos de la firma Julia Saúl. Desecharon otros objetos secuestrados, como una gran cantidad de motos nuevas y palos de golf que también estaban allí, lo que llamó mucho la atención.

Se trata de un valioso cargamento que fue capturado en mayo pasado en la investigación que se sigue contra la firma en una causa por presunto “contrabando calificado”, caso en la que también interviene el fiscal Vidal Lascano y en la que ya hay cuatro personas detenidas, entre ellas la titular de la empresa, Patricia Rudminsky.

“Conocían el funcionamiento del depósito”, fue una de las primeras conclusiones de los investigadores. Una de las líneas intenta avanzar ahora sobre quién fue el “entregador”, ya que se da por descontado que los delincuentes tuvieron acceso a información muy fina sobre movimientos internos del depósito.

Antes de concretar el osado asalto, la banda intentó tapar, a la medianoche del miércoles, una cámara de seguridad de una empresa de vigilancia vecina, Intercontrol, aunque la pintura del aerosol no se adhirió por completo y la filmadora logró captar con bastante nitidez el momento en el que los ladrones abandonaban el local en un camión Mercedes Benz 1.114, rojo, con acoplado blanco, a las 9.37 del jueves.

El fiscal respondió que, por el momento, se descarta que la firma Julia Saúl esté detrás del robo al depósito de Aduana. Destacó que el asalto no había interferido la investigación ya que todo lo secuestrado había sido documentado.

Al parecer, los ladrones estaban vendiendo parte de lo robado por su cuenta.

De todos modos, ahora se investiga adónde fue a parar lo que resta por recuperar del millonario robo.