Hugo Bermúdez fue imputado como autor material del crimen de Candela

08/09/2011 | 09:00 Es el sexto detenido en la causa, a quien un testigo de identidad reservada lo complicó con su declaración. Fue vinculado con la venta de drogas en la localidad de San Martín.

 

Un sexto sospechoso fue aprehendido por el crimen de Candela Rodríguez, descubierto hace una semana en el partido bonaerense de Hurlingham, luego de que un testigo de identidad reservada lo señaló como el supuesto autor material del homicidio, informaron fuentes de la pesquisa.

"Se comenta en el barrio que Hugo fue quien la mató, que a él se le fue la mano. Que Hugo conocía a Candela y a la familia y éste tenía problemas con la familia de Candela", señaló el testigo según su declaración ante la Justicia a la que accedió Télam.

Fuentes de la investigación informaron a esta agencia que con este testimonio la policía aprehendió a un hombre identificado como Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez (53), de nacionalidad peruana y quien reside en una casa situada en la calle Avellaneda 290, de Morón, que fue allanada esta noche.

Las pesquisas secuestraron en el lugar un utilitario Peugeot Partner color rojo, dominio DPJ 162, y otros elementos que sacaron de la vivienda en cajas y sobres lacrados.

Una mujer que vive enfrente de la casa del sospechoso contó a Télam que el hombre se mudó allí hace poco tiempo y que días atrás tuvo un incidente con un grupo de jóvenes a los que les recriminó haberle dañado su auto.

"Hugo es un transa que anda en el barrio, y en la semana lo vi que fue a la casa rosa también", indicó el testigo de identidad reservada respecto de los días en que Candela estuvo desaparecida y la vivienda situada en Kiernan 992, de Villa Tesei, propiedad de Gladys Cabrera (41), detenida y acusada como "partícipe necesario" del "homicidio calificado" junto al carpintero Ramón Néstor Altamirano (55).

De acuerdo al testigo, el martes 23 de agosto, un día después de la desaparición, él vio en el barrio que "Néstor el carpintero y su sobrino se llevaron a Candela, pero no por la fuerza".

"A Candela le prometieron que le iban a dar comida y ropa y la llevaron a la casa de Néstor y Nelly (por la mujer del carpintero) que queda en Charrúas 1081 de Villa Tesei", señaló el testigo.

En tanto, las fuentes de la pesquisa dijeron a Télam que el sexto sospechoso aparentemente tiene antecedentes por piratería del asfalto y robo, y sería un allegado a la familia de la víctima.

Por su parte, el fiscal de la causa, Marcelo Tavolaro, comenzó a indagar a Cabrera y a Altamirano y a los otros tres detenidos pero por "encubrimiento agravado": Alfredo Monteros (75), su hijo Alfredo Monteros (36) y Gustavo Valenzuela (44).

Luis Carpaneto, defensor oficial de los Monteros, contó esta noche a la prensa que ambos hombres "han negado tener conocimiento" que la niña estuvo cautiva en la casa de la calle Kiernan y que fueron hasta ése lugar el 31 de agosto a retirar objetos de un familiar.

El letrado también explicó que sus defendidos declararon tener la "absoluta certeza" de que Cabrera, hermana de la mujer de Monteros padre, "no participó del hecho".

Según la acusación del fiscal, tres personas participaron de la captura, una pareja aportó luego dos casas en las que la niña estuvo cautiva antes de ser asfixiada en una de ellas y que, por último, tres hombres descartaron el cuerpo en un vehículo, al parecer una Renault Trafic blanca, como la que está secuestrada.

Al momento de requerir la detención formal de los primeros cinco aprehendidos, Tavolaro dio por acreditado que a la niña la mataron en la casa de la calle Kiernan, donde se halló el ADN de Candela en un vaso y un bol con restos de comida.

El pedido del fiscal fue convalidado anoche por el juez de Garantías Alfredo Meade, quien esta mañana manifestó a la prensa que "la gran incógnita es el móvil" del homicidio y que se trata de un hecho "inédito".

Por su parte, el ministro de Seguridad y Justicia bonaerense, Ricardo Casal, se reunió esta tarde con diputados provinciales que lo habían citado para que brinde un informe sobre el caso y les explicó que el homicidio de Candela "es un hecho gravísimo" y que en "aras de la complejidad" no dará "opiniones sobre la causa".

Candela fue vista con vida por última vez el lunes 22 de agosto, cuando salió de su casa ubicada en Coraceros 2552, de Villa Tesei, para encontrarse con unas amigas con quienes asistía a un grupo de scouts, en la parroquia San Pablo Apóstol, de esa localidad.

Tras nueve días de intensa búsqueda, la niña fue encontrada muerta dentro de una bolsa, a la vera de la calle Cellini y la colectora del Acceso Oeste, a 500 metros de la casa de la calle Kiernan y a 30 cuadras del domicilio de la víctima.

De acuerdo a la autopsia, la niña había sido asfixiada entre 24 y 36 horas antes del hallazgo y el cuerpo arrojado en la vía pública la misma tarde en que fue encontrado.