ITALIA, OTRO GRANDE QUE NO ENCUENTRA EL RUMBO EN SUDAFRICA

20/06/2010 | 13:01 Empató 1 a 1 con Nueva Zelanda. A los 5 minutos del primer tiempo, Smeltz sorprendió para los "All whites" . Igualó Iaquinta, a los 29. Deberá vencer a Eslovaquia para clasificarse a octavos.

El último campeón del mundo buscó el triunfo pero no encontró los caminos para superar a un modesto rival. A los 6 minutos se vio sorprendido por un gol de Smeltz y consiguió el empate con un penal convertido por Iaquinta. Con este resultado, quedó detrás de Paraguay en el Grupo F.

Poco y nada había pasado en el encuentro cuando a los 6 minutos, Smeltz sacó provecho de un tiro libre a favor de su equipo, ejecutado por Elliot al centro del área, los defensores italianos se durmieron y el delantero apareció por el segundo palo, sin marcas, para empujar el balón al fondo de la red.

Nervioso, impreciso y carente de ideas, el último campeón mundial buscó de la manera que pudo la igualdad, mientras que los oceánicos se dedicaron a defenderse por momentos con todos sus hombres en su propio campo y a rechazar la pelota hacia adelante.

A los 21 minutos recién llegó la primera acción de peligro para los italianos: Zambrotta avanzó por el sector derecho y remató desde fuera del área, con fuerza y precisión, pero la pelota salió apenas por encima del ángulo derecho.

Casi en una jugada calcada, Montolivo probó con otro disparo desde el mismo sector, el balón se dirigió con fuerza hacia el arco, pero el palo derecho le negó el empate a los ‘azurros’.

Y de tanto intentar, los italianos consiguieron el empate. A los 28 minutos, Smith le cometió una inocente infracción dentro del área a De Rossi, al tomarlo de la camiseta, y el árbitro no dudó en sancionar el penal. Un minuto después, Iaquinta remató al palo izquierdo, mientras que el arquero Paston se arrojó hacia el otro lado, y marcó así el 1-1.

Poco les duró la sorpresa a los neocelandeses, que especularon demasiado con la ventaja y luego de unos primeros minutos de desarrollo parejo, se dedicaron exclusivamente a aguantar los avances de su rival.

Italia, por su parte, mostró actitud y muy poco más. En el último minuto, De Rossi disparó al palo derecho y Paston se lució con una buena reacción para desviar al córner.

En el entretiempo, el entrenador italiano, Marcelo Lippi, tomó nota de la baja performance de su equipo y decidió realizar dos cambios antes del inicio del complemento: ingresaron el goleador Di Natale por Gilardino y el ítalo-argentino Mauro Camoranesi por Pepe.

Desde el arranque, Italia buscó acorralar a su rival y conseguir la victoria. A los 3 minutos, Di Natale tuvo su primera chance, pero encontró bien parado al arquero Paston, que rechazó junto al palo izquierdo.

Con el correr de los minutos, el nerviosismo creció en Italia, que no encontraba los caminos para obtener la ventaja. A los 15 minutos Lippi hizo entrar a otro delantero, Pazzini, y sacó a un mediocampista, Marchisio.

Sin embargo, pese a juntar tantos atacantes, Italia no podía generarle peligro a su débil rival. A los 17 minutos, Nueva Zelanda pisó por segunda vez en el partido el área italiana y casi convierte su segundo tanto: Cannavaro rechazó hacia el medio un centro, a la salida de un lateral y Vicelich remató junto al palo izquierdo.

A los 25 minutos, Paston –la figura de la cancha- tapó con una gran estirada un zurdazo de Montolivo, desde lejos, en la segunda oportunidad seria de los italianos en el complemento. Un remate de Camoranesi, otro de Di Natalie y un cabezazo de Chiellini se sumaron a los intentos de los ‘azurros’ por torcer la historia.

Italia, desesperada, atacaba y dejaba espacios libres para el contragolpe neocelandés. A los 37 minutos, Wood realizó una buena maniobra individual ante Cannavaro por la izquierda y remató cruzado. La pelota se fue muy cerca del palo opuesto del arco defendido por Marchetti.

En el final, los angustiosos esfuerzos de los últimos campeones chocaron indefectiblemente contra un muro puesto sobre el arco de Nueva Zelanda: el arquero Mark Paston. A los 43 minutos, el guardavallas refrendó su condición de figura del partido al rechazar con una espectacular volada un remate de Camoranesi.

Y ya no tuvo más tiempo Italia, que cerró con lamentos su segunda presentación en el Mundial de Sudáfrica, sin conseguir todavía triunfos y sin exhibir un nivel futbolístico que alimente de alguna manera su esperanza de repetir el título conseguido hace cuatro años en Alemania 2006.