La planta nuclear de Fukushima, fuera de control

El gobierno de Japón autorizó la actuación de 180 operarios e ingenieros, que se sumaron a los "50 héroes" que desde el viernes intentan evitar un colpaso de la central atómica

 

Los trabajadores de la central nuclear japonesa de Fukushima recibieron hoy permiso para volver a la instalación, dañada por varias explosiones, al levantarse la orden de evacuación emitida previamente, informó la emisora nipona NHK.

Los trabajadores tuvieron que abandonar la central después de que se declararan otros dos incendios en la planta y se registrara una fuerte subida de los niveles de radiación.

Los operarios intentan evitar un accidente nuclear de consecuencias imprevisibles en esa planta, pero el fuego y una radiación que alcanzó en algunos momentos altos niveles obligó a los 50 trabajadores que quedaban en la planta a interrumpir su intervención para refrigerar los reactores.

La situación en la central nuclear dañada por los desastres naturales continuaba agravándose hoy, después de que se registró un nuevo incendio y comenzó a levantarse una nube de humo sobre uno de los reactores, consignó la agencia DPA.

Los datos sobre los niveles de radiación eran contradictorios, ya que el vocero del gobierno, Yukio Edano, admitió que leyó informaciones erróneas e inexactas.

El vocero habló inicialmente de 1.000 milisievert por hora, cifra que rápidamente volvió a descender y la agencia Kyodo por su parte, informó después de diez milisievert en las inmediaciones del recinto de la central nuclear.

Ambos niveles son muy elevados, aunque a corto plazo no son peligrosos para la salud, indicó la agencia. Un operativo de extinción era hoy prácticamente imposible en el reactor número uno de Fukushima y las autoridades japonesas evaluaban emplear un camión cisterna con cañones de agua para enfriar el combustible nuclear del reactor 4 de esa central, informó la televisión NHK, consignó la agencia Ansa.

Solamente dos de los cuatro bloques de los reactores pudieron ser refrigerados con agua marítima a fin de evitar una fusión del núcleo, señalaron medios japoneses.

En tanto, hoy se registró una nueva réplica de magnitud de 6,0 grados, en la región de Kanto, a las 13:00 (hora local) y tuvo su epicentro a 95 kilómetros al este de Tokio, informaron las autoridades en la página web oficial.

Ante el grave panorama, el gobierno japonés apeló a la comunidad internacional, por lo que Corea del Sur enviará sus reservas de ácido bórico para estabilizar los reactores.

Asimismo, el vocero gubernamental admitió en conferencia de prensa que se podría necesitar ayuda de tropas estadounidenses.

La catástrofe dejó sin casa al menos a 530.000 personas, que se encuentran alojadas en 2.600 tiendas de campaña provisionales y otros 850.000 hogares se encuentran sin electricidad, mientras que 8.181 personas de un total de seis prefecturas están desaparecidas, según datos de la policía.