Manzur recomendó evitar el uso de pirotecnia en las fiestas

Según datos recogidos por la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias, que depende del Ministerio de Salud, la mayoría de las lesiones producidas por pirotecnia son quemaduras y heridas oculares, muchas de ellas con graves consecuencias.

El ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, recomendó hoy evitar la pirotecnia, ante la proximidad de las fiestas de Navidad y Año Nuevo, y advirtió que el uso de fuegos artificiales conlleva importantes riesgos para la salud de las personas adultas y puede resultar trágico en manos de criaturas.

“La pirotecnia siempre tiene riesgos y la mejor prevención es no usarla”, señaló Manzur en un comunicado.

El funcionario precisó que “las quemaduras, problemas auditivos, lesiones oculares y hasta la ceguera” pueden ser producidos por el uso de petardos o fuegos de artificio, y agregó que por eso “insistimos en la no utilización de estos artefactos, que pueden traer consecuencias a nivel de los miembros inferiores, la vista y los oídos, muchos de los cuales a veces son irreversibles”, dijo.

Manzur enfatizó que “la clave es evitar la pirotecnia, más allá de que los artefactos sean más o menos riesgosos, porque el peligro está no sólo en la propia pirotecnia sino también en la manipulación que se hace de la misma. Desde este punto de vista, no hay fuegos artificiales seguros”, agregó.

En 2008, la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Informe Mundial sobre Prevención de las Lesiones en los Niños, incluyó –junto a otras cuatros causas- a las quemaduras provocadas por el fuego como “la causa de muerte de cerca de 96 000 niños al año, y cuya tasa de mortalidad es 11 veces mayor en los países de ingresos bajos y medianos que en los de ingresos altos”.

“Ese estudio, que fue la primera evaluación integral de las lesiones no intencionales en los niños realizado por la máxima autoridad sanitaria a nivel global, ya advertía sobre la inconveniencia de manipular elementos de pirotecnia”, recordó Manzur.

Según datos recogidos por la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias, que depende del ministerio de Salud, la mayoría de estas lesiones son quemaduras y heridas oculares, muchas de ellas con graves consecuencias.

Por poner un caso, sólo en la provincia de Buenos Aires, más de 300 personas anualmente terminan las fiestas de fin de año en una guardia hospitalaria, mayormente por el uso de pirotecnia, mientras que en los Centros Oftalmológicos Especializados se atienden alrededor de 200 traumatismos oculares a cada fin de año, muchos de los cuales terminan con ceguera permanente.

En tanto, en los hospitales del área metropolitana se atienden unas 650 lesiones anuales producidas durante las festividades, recordó la información oficial.

Más varones que mujeres

Los accidentados son en su mayoría varones con una relación de 4 a 1 con respecto a las mujeres. El 70% de ellos son menores de 20 años, y un 45% corresponde a menores de 15 años. El grupo de mayor riesgo de lesión es de 6 a 12 años.

En términos generales, un 75% de las lesiones son causadas por mala manipulación de pirotecnia, el 10% corresponde a heridas causadas por corchos de bebidas espumantes –especialmente los de plástico, que apenas se saca el precinto sale disparado de botella– y el 15% restante a causa de violencia social –entre las que se cuentan peleas, heridas de armas blancas y balas perdidas–, accidentes de tránsito y excesos de alcohol.

Manzur indicó que durante esta época se observa también el incremento de las lesiones producto del uso de armas de fuego y la conducción en estado de ebriedad.

“La violencia social producto del consumo excesivo de alcohol se transforma en un verdadero problema, evidenciado en el mayor número de personas con heridas de arma blanca o de fuego que reciben los hospitales para estas fechas”, dijo Manzur.

No obstante, para quienes desoyendo esta recomendación, incursionen en el uso de los artefactos explosivos de entretenimiento, la cartera sanitaria nacional aconseja tener en cuenta los siguientes factores para su manejo responsable:

-No usar material clandestino

-No colocar los elementos de pirotecnia en los bolsillos.

-No exponerlos a fuentes de calor.

-Encender un elemento por vez. Luego de encendido el artefacto retirarse a una distancia prudente.

-Aquellos fuegos de artificio proyectables (cañitas, cohetes, etc.) no deben ser dirigidos o apuntados hacia otra persona, construcciones, elementos combustibles y/o árboles frondosos.

-No usarlos dentro de la vivienda.

-Deben mantenerse en el piso; nunca en las manos ni dentro de botellas o latas.

-Cuando un producto no explote no debe tocarse, aunque la mecha parezca apagada.

-Proteger los oídos de los niños colocándoles tapones del tipo de los que se usan para la práctica de natación.

-No dejar los artículos al sol o próximos a fuentes de calor.

Además, en caso de accidentes se recomienda:

-Si toma fuego la ropa, se lo debe sofocar envolviendo al damnificado con una manta o haciéndolo rodar por el suelo. Nunca debe caminar y menos correr.

-Lavar la zona lesionada con agua fría o helada, disminuye el edema y calma el dolor.

-Nunca colocar cremas, pomadas, ungüentos caseros o medicinales.

-Cubrir la zona afectada con paños limpios, toallas o sábanas.

-Concurrir al Centro de Salud más cercano.

-En caso de incidentes con compromiso ocular, no tocar ni realizar ninguna maniobra sobre los ojos.

Para los expendedores se sugiere:

-Comercializar elementos que están controlados y autorizados por la Dirección General de Fabricaciones Militares. Cada envase debe tener una leyenda que manifiesta la autorización del elemento de pirotecnia.

-El comerciante que vende estos productos debe contar con autorización de acuerdo a la reglamentación vigente.

Télam