Para el Gobierno Nacional el incendio de trenes fue "armado"

02/05/2011 |  El jefe de Gabinete de la Nación acusó a Fernando "Pino" Solanas. Los disturbios en las estaciones bonaerenses de Haedo, Ramos Mejía y Ciudadela comenzaron luego de que un tren descarrilara en Flores y provocara demoras.

 

El Jefe de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández, advirtió hoy que el incendio de vagones del servicio ferroviario Sarmiento fue un acto de sabotaje y sugirió que ese tipo de hechos se producen “casualmente” cuando el líder de Proyecto Sur, Fernando “Pino” Solanas, tiene alguna actividad política relevante.

“Es una casualidad que cuando quemaron los trenes en Haedo se presentaba la película de Pino Solanas y es una casualidad, que hoy, que se presenta como candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, también se quemen trenes”, señaló Fernández.

El jefe de Gabinete consideró que el incendio de vagones como reacción ante las demoras provocadas por el descarrilamiento de una formación en la línea del ferrocarril Sarmiento, “esta fuera de toda lógica” y sostuvo que se trata de “un tema que está armado”.

Esta mañana un grupo de personas prendió fuego a vagones de una formación del ferrocarril Sarmiento y provocó destrozos en la estación de Haedo, mientras que poco después los incidentes se repitieron en Ramos Mejía y Ciudadela, en la zona oeste del Gran Buenos Aires, también con formaciones incendiadas, en medio de graves incidentes por demoras en el servicio de trenes.

El vocero de la empresa TBA, concesionaria del servicio de la ex línea Sarmiento, Gustavo Gago, señaló que la formación atacada en primera instancia estaba detenida en la estación Haedo y en ese momento "un grupo de pasajeros comenzó a prender fuego" a los vagones.

Poco después, los incidentes se repitieron en la estación Ramos Mejía, cuando un grupo de personas atacó y prendió fuego al menos tres vagones de otra formación que estaba detenida.

Allí también se registraron incidentes entre un grupo de manifestantes que arrojaba piedras hacia la estación desde la avenida Rivadavia, y la Policía, que intentaba custodiar la zona.

Una situación similar se registró posteriormente en Ciudadela, muy cerca del puente de la avenida General Paz, en el límite con la Capital Federal, donde un vagón fue prendido fuego y debieron trabajar en el lugar tres dotaciones de bomberos.

A raíz de los graves incidentes, el servicio del Sarmiento quedó completamente suspendido.

En tanto, en el caso de los incidentes de Haedo, comerciantes de la zona señalaron que se registraron destrozos en la zona de boleterías y otras oficinas de la estación, mientras que un grupo de personas arrojó a las vías una máquina electrónica expendedora de boletos.

Los incidentes se produjeron en momentos en que el servicio funcionaba con demoras y con un trayecto "corto" entre las estaciones de Moreno y Liniers, es decir sin poder llegar a la terminal de Once, como consecuencia de un descarrilamiento entre las estaciones de Flores y Floresta, en la Capital Federal.

Al referirse al comienzo de los problemas, Gago indicó, en declaraciones a un canal de TV, que a raíz de la restricción en el recorrido hubo incidentes y un grupo de pasajeros "agredió al guarda y al conductor" de una de las formaciones.

"Esto provocó todas las demoras en el servicio y se produjo el incendio de una formación que estaba detenida en la estación de Haedo", remarcó el vocero de TBA.

A su vez, Rubén Sobrero, delegado de los trabajadores del Sarmiento, confirmó los desmanes ocurridos en Haedo y dijo que luego se repitieron en Ramos Mejía y Ciudadela, donde también hubo ataques contra el personal.

"Hubo agresiones contra nuestros compañeros. Los usuarios se la agarran con los trabajadores cuando se producen estos problemas", dijo el delegado en declaraciones a la prensa.

Y añadió: "Yo entiendo la bronca de la gente cuando hay demoras, pero nada justifica quemar trenes. Nosotros tenemos las formaciones justas, y mañana, a raíz de esto, vamos a tener menos formaciones para brindar el servicio. Los trabajadores no tenemos la culpa de que se haya roto un riel. Es una locura total".