Polarcito: declaran inimputable al doble homicida de la fábrica de hielo

Polarcito: declaran inimputable al doble homicida de la fábrica de hielo

08/09/2017 El 14 de agosto pasado José Gustavo Suárez, de 41 años, mató a sus compañeros Ramón y Damián Rojas (padre e hijo), e hirió de gravedad a un tercero. Este viernes fue declarado insano y trasladado de Bouwer a un neuropsquiátrico.

 

El 14 de agosto pasado José Gustavo Suárez, empleado de la fábrica de hielo llamada Polarcito, en barrio San Vicente, mató a dos compañeros de trabajo, Ramón y Damián Rojas (padre e hijo) e hirió con una tijera a Hugo Herrera de 50 años, encargado del lugar, quien simuló estar muerto y permanece internado en grave estado.

Este viernes se dieron a conocer los resultados de la pericia psicológica psquiátrica, la cual arrojó que Suárez es inimputable.

En diálogo con Canal 10, el abogado defensor del acusado, Leandro Quijada, declaró que "tras concluir la pericia técnica y multidisciplinaria se ha concluido que el señor Suárez es inimputable al momento de la comisión de los delitos por los cuales está acusado".

En ese sentido, el letrado explicó que esto significa que "Suárez carecía de capacidad para ser consciente de sus actos en el momento en que cometió los homicidios".

Asimismo, comentó que tras conocerse los resultados, el doble homicida fue "inmediatamente trasladado desde la cárcel de Bouwer, donde estaba alojado a un hospital neuropsquiátrico en la ciudad de Bell Ville".

De esta manera, el fiscal Villegas, quien interviene en la causa, deberá resolver si se lo absuelve o no.

El doble crimen

Luego del ataque el hombre de 41 años, llamó a la policía, se entregó y señaló que tuvo un “ataque de ira”.  La primera información que brindó es que recibía burlas por parte de los compañeros y estaba harto de que le hicieran "bullying".

Las víctimas fatales, Ramón y Damián Rojas, tenían 55 y 30 años respectivamente. 

La empresa está situada en la calle, Argandoña 2800 en barrio San Vicente, al sudeste de la ciudad de Córdoba. 

Durante un allanamiento llevado a cabo en la propiedad de José Suárez, ubicada en barrio San Fernando, la policía encontró una carta, escrita en un cuaderno, donde el doble homicida pide "perdón" por lo que hará.

Allanamientos en la casa de Suárez, descubrieron una carta que había escrito donde le confiaba a un vecino todas sus pertenencias. En el escrito, el trabajador relató que, dentro de 20 años, (cuando saliera de la cárcel) intentaría recuperarlas y luego compraría su propiedad. La carta terminaba firmada con su nombre junto a la palabra “Perdón”. 

Según fuentes policiales, tras cometer los asesinatos, el hombre llamo al 101 y admitió que había matado a sus compañeros porque “se había cansado que le dijera p....”, en referencia a su sexualidad.