Tras muerte de Bin Laden, el mundo está en alerta aunque Obama dijo que es más seguro

03/05/2011 |  El presidente de Estados Unidos se refirió al operativo que terminó con la vida del líder de la red Al Qaeda. El gobierno de EE.UU. confirmó que tiene fotos del cadáver del terrorista.

 

 El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, volvió a referirse a la muerte de Osama Bin Laden y dijo que “el mundo es un lugar mejor y más seguro” tras la caída del líder terrorista de la red Al Qaeda. Además, consideró que el asesinato demuestra que su país cumplió con su promesa de hacer justicia por los ataques a las Torres Gemelas.

"Hoy es un buen día para los Estados Unidos, el mundo es un lugar más seguro con la muerte de Bin Laden", sostuvo Obama durante la entrega de la medalla al honor de forma póstuma a Anthony T. Kaho’ohanohano y Henry Svehla, dos soldados estadounidenses que combatieron en la guerra de Corea.

"Así como recordamos a aquellos que sirven hoy, también a los que lo hicieron en el pasado", dijo el presidente, al congratular a estos dos "guerreros que lucharon hasta el final".
El presidente estadounidense quiso rendir también homenaje a los mandos militares, como el secretario de Defensa, Robert Gates y al jefe de Estado Mayor, el almirante Mike Mullen.
"Sin ellos, noches como la del domingo no hubieran ocurrido nunca", declaró Obama.
Un grupo de agentes estadounidenses penetró el domingo en la residencia en la que la CIA había concluido que se ocultaba Bin Laden, en una operación ultrasecreta.
Según altos funcionarios, el comando estadounidense estaba dispuesto a capturar a Bin Laden vivo, pero los ocupantes de la residencia respondieron con fuego y se produjo un tiroteo.
Además de Bin Laden, fallecieron otras cuatro personas, tres hombres y una mujer. Otras dos mujeres quedaron heridas.
Los agentes recuperaron el cadáver del líder de Al Qaeda, que se trasladó a un buque de guerra estadounidense.
Tras su identificación y la toma de fotografías del cadáver –que el gobierno estadounidense trata aún de decidir si hará públicas o no– se optó por arrojar los restos del terrorista al mar, para evitar que su tumba se pudiera convertir en lugar de peregrinación para los extremistas.