R0: qué es esa fórmula que miran para saber cómo siguen la pandemia y cuánto se flexibiliza

03.06.2020

Es un modelo matemático de calcular el promedio de personas que se contagian a partir de una persona infectada en una epidemia. Es una de las claves para resolver las medidas a tomar. En Córdoba, el Ministerio de Salud la cita ahora para explicar cada paso de flexibilización que se da.  

Los expertos en salud pública que observan la pandemia de coronavirus están obsesionados con ese número. No es el único, pero importa. También las autoridades que deben definir los pasos a seguir preguntan por él.

Lo llaman R0. Lo explican como "número reproductivo básico".

Técnicamente pronunciada como "erre subcero", representa el número de nuevas infecciones estimadas que puede provocar una persona contagiada. Algo así como la tasa de reproducción del virus.

Hoy, es una variable clave para medir el potencial de transmisión del virus en cada región y país. Por estos días cobró más notoriedad al ser citado como uno de los datos a tener en cuenta, por ejemplo, para resolver si habrá más o menos flexibilizaciones de actividades.

Saber ese número permite acceder al cálculo de cuánto crecería la curva de contagios. Y actuar en consecuencia.

En Argentina, el R0 cuando se inició la pandemia era de 2,3: cada persona enferma infectaba, en promedio, a 2,3 más. Y cada una de esas nuevas contagiadas, a otras tantas, con un crecimiento exponencial en pocas semanas.

El 25 de abril pasado, tras más de un mes de cuarentena social obligatoria, los expertos que asesoran al Gobierno nacional apuntaron que había bajado en el promedio del país a la mitad y se ubicaba en 1,1. El aislamiento social fue clave para generar esa reducción en la tasa de reproducción.

Eso, entre otros indicadores (como la cantidad de días en que se duplican los casos) permitió levantarle el pie a la cuarentena con más flexibilizaciones de restricciones, en algunas regiones más que en otras.

Pero si ese número vuelve a subir -advierten todo epidemiólogo que se consulte- no debe descartarse que se asuman nuevas limitaciones para volver a profundizar el aislamiento, en el distrito que fuese, y hacerlo bajar.

Según datos del Ministerio de Salud de Buenos Aires, actualmente el R0 ronda en torno del 2 en el área metropolitana (Capital más conurbano bonaerense)

En Córdoba, según su Ministerio de Salud, el R0 estuvo a nivel provincial por encima de 2 cuando se inició la pandemia, pero bajó a 0,9 en las dos últimas semanas, cuando se contuvo el ritmo de contagios.

Autoridades sanitarias cordobesas señalan ahora que si se llegara a un R0 de entre 0,5 y 0,7 durante tres semanas seguidas, esa situación habilitaría a pensar ya en otra fase de flexibilizaciones.

Este miércoles, el ministro de Salud, Diego Cardozo, precisó que el promedio del R0 de mayo en la provincia fue de 1,05, pero que en los últimos 15 días se ubicó en 0,91 y "en la última semana ya algo por debajo de 0.90".

Con esos números, anunció la ampliación de algunas flexibilizaciones para la provincia.

Promedios

Establecer un promedio nacional es engañoso a esta altura, porque son muy diferentes las realidades del Gran Buenos Aires y del Gran Resistencia (Chaco), respecto del resto del país.

En Córdoba ocurre lo mismo entre el Gran Córdoba y el interior provincial, en el que sobre 426 pueblos y ciudades en 401 no hubo ningún caso de Covid-19 hasta ahora. En amplias zonas de esta provincia el cálculo del R0 es imposible: no hay contagios.

De allí la utilidad de distinguir esa fórmula por regiones, más allá de promedios.

"Necesitamos mirar con más atención los mapas", suele insistir el infectólogo Pedro Cahn, sobre las diferencias en la transmisión del virus y en el abordaje de las medidas a aplicar.

Ministro Diego Cardozo, al hacer nuevos anuncios de flexibilizaciones parciales. (Gobierno)

Qué indica

No es sólo una fórmula matemática: el número en baja representa menos enfermos y menos muertos.

Si el índice llega a 3 o más, como ocurrió en Italia, España y Estados Unidos, el número de infectados sube exponencialmente y en 15 días alcanza a un gran porcentaje de una población, seguramente sin sistema sanitario que lo pueda contener.

"En España esperaron un mes de R0 por debajo de 1 para flexibilizar la cuarentena. Italia lo dispuso cuando estuvo entre 0,5 y 0,7 por más de tres semanas", precisó este lunes Gabriela Barbás, secretaria de Prevención de la Salud de Córdoba.

Si el número se ubica por debajo de 1, los epidemiólogos hablan de un virus que empieza a ser "controlado". Implica que el número de casos se está reduciendo, lo cual permite aflojar medidas de aislamiento.

Bajar del 1 no significa que el virus ha sido erradicado, sino que está contenido, como en pausa. Representaría, por ejemplo, que 100 personas enfermas contagian a menos de otras 100, y que cada generación de infectados será así paulatinamente menor, si es que el contexto no varía. Pero la gente aún puede enfermarse.

En cambio, un R0 mayor a 1 indica que el número de casos está aumentando. Si pasa del 2, la suba será frenética.

El desafío, con una epidemia en marcha, es cómo sostener una tasa de reproducción por debajo de 1 y con actividades flexibilizadas.

El hospital Italiano, uno de los tres brotes que tuvo Córdoba (La Voz/Archivo)

Ciencia dura

El R0 es una fórmula que se basa en ciencia dura, investigación forense y modelos matemáticos sofisticados. También, en una cuota de conjeturas.

El término original proviene de los estudios demográficos. La R se refiere a la reproducción y el 0 a la generación cero, en este caso el paciente cero.

El número puede variar de un lugar a otro en una misma provincia y, también, de un día a otro.

Ahora, ante las certezas esquivas que presenta el conocimiento del virus SarsCoV-2 aparece al menos como una brújula para navegar en la pandemia, con fundamento científico, para no avanzar a ciegas con los diagnósticos de situación.

El epidemiólogo Eduardo López aclara que es una referencia que debe tenerse en cuenta en cualquier evaluación, pero atada a un contexto que tenga en cuenta la situación de la población y factores climáticos, ambientales y de hábitat.

Los propios expertos en análisis de epidemias rescatan su utilidad pero advierten que puede ser imperfecto: es un cálculo a futuro, no una conclusión.

Por eso, la mayoría de las enfermedades se definen en rangos y no en cifras exactas. Por caso, se apunta que el síndrome respiratorio agudo grave tiene un R0 de 2 a 5: una variación enorme.

Para el coronavirus, también su cifra está en constante discusión. En general, los estudios en diferentes países hasta ahora estiman que el patógeno que causa el Covid-19 tiene un R0 de 2 a 2,5. A ese ritmo se expande, cuando las sociedades no varían sus hábitos ni modos de circulación.

Si mil personas tienen el virus, y el R0 en ese momento y lugar se estimó en 1,3, debería esperarse que esas mil personas infectaran a 1.300 más. Esa segunda generación pasaría a infectar a otras 1.690 personas. Sin cambios en las medidas de aislamiento e higiene social, unos 30 días después, el cálculo presume que serían más de 42 mil los contagiados.

Esa fórmula influye en buena parte de las decisiones que se toman en el mundo y en el país en el presente y hasta en los años por venir.